Depresión y Abuso de Sustancias
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La depresión se presenta, entre los adultos, como el diagnóstico más común en la salud del comportamiento.
Según el Instituto Nacional de Psiquiatría (NIMH, por sus siglas en inglés), cada año, en los Estados Unidos,
unos 18.8 millones de adultos padece un trastorno depresivo.
La depresión también se da con otros trastornos de la salud, algunas enfermedades y con el abuso de sustancias.
Una de cada tres personas depresivas sufre de abuso de sustancias o es drogadicta.
De lo antedicho surge que el individuo depresivo ingiere alcohol u otras sustancias que le alteren el estado
de ánimo para poder superar su condición. Muchos adultos alcohólicos también sufren de depresión. El siguiente artículo
trata de la depresión y de las sustancias que lo acompañan y brinda soluciones para mejorar su estado de ánimo, en caso
de que haya lidiado con otro tipo de sustancias acompañadas de un trastorno depresivo.
La Importancia de un Diagnóstico Acertado –
Debido a la complejidad de un diagnóstico por vía doble, existen muchas trabas para la recuperación y el tratamiento de la persona.
Sin embargo, el mayor inconveniente consiste en recibir el diagnóstico. Como parte del diagnóstico, seguramente su médico clínico le
realizó todo tipo de preguntas acerca de su historial médico y el uso de alcohol u otras sustancias. Es importante puntualizar ambos
temas. También si necesita medicamentos por receta médica. Si padece de depresión, se siente triste, no tiene energía y tampoco ganas
de realizar ninguna actividad. El uso de alcohol y de otras drogas también puede producir el mismo síntoma o similar al de la depresión.
Se conocen muchas sustancias que causan la depresión y la inestabilidad emocional a destacar:
- Alcohol — si bien se piensa que el alcohol aumenta el estado de ánimo y el sentimiento de
bienestar, en realidad es un depresivo que afecta el sistema central nervioso provocando un trastorno depresivo y bajos niveles
enérgicos. El efecto se agudiza con el incremento de la bebida y con el uso prolongado durante muchos años. Si el alcohol se
convierte en dependencia (consumo de alcohol periódico y excesivo) (con ganas de beber, dificultad para desenvolverse sin el alcohol)
se presentan síntomas comunes de depresión – incluyendo graves indicios de desesperanza y desesperación.
- Marihuana — al sentimiento depresivo pueden acompañarlos la falta de memoria y los problemas
de concentración, el juzgamiento y la perspicacia.
- Estimulantes — mientras que los estimulantes como la cocaína, el "crack" y las anfetaminas
causan una sensación de súper energía y de poder, a medida que baja el efecto, emerge la depresión.
Muchas personas se convierten en dependientes debido a fármacos recetados clínicamente. Si se los ingiere moderadamente, este
tipo de medicamentos no deberían causar daños. Sin embargo, a algunas personas les agrada la sensación de bienestar que provoca el
medicamento y así aumentan la dosis. A continuación indicamos algunos remedios que administrados en gran cantidad le causarán un
trastorno emocional y le afectarán el tratamiento contra la depresión:
- Sedantes — las benzodiacepinas, también denominados sedantes, son una medicación de gran
efectividad prescritas por los médicos a los efectos de calmar la ansiedad y de provocar el sueño. Calman la ansiedad y son
de gran utilidad cuando la persona padece gran angustia. Lamentablemente, administrados en exceso o sin la supervización del
médico, estos medicamentos pueden dañar el cuerpo. Incluso algunos medicamentos que se utilizan para la ansiedad o el sueño
como: Ativan, Librium, Valium y Xanax pueden provocar adicción.
- Analgésicos — para calmar el dolor de moderado a agudo, se utilizan opioides, a veces
llamados narcóticos. Debido a que calman el dolor, producen varias veces el abuso o la adicción. Ejemplos: Codeína, Demerol,
Darvocet, Morfina, Percodán y Vicodin.
¿Qué Sucede Primero?
Si bien queda claro que existe una relación entre el abuso de sustancias y la depresión, no se sabe cuál afecta
primero. Muchas veces, sin embargo, el problema psicológico se desarrolla primero o es un catalizador subyacente del
abuso de sustancias. La Asociación Nacional para la Salud Mental destaca en su hoja de información Abuso de Sustancias
– Doble Diagnóstico que muchas personas que padecen síntomas emocionales de enfermedades mentales, beben o usan drogas
para sentirse mejor, más calmadas o para estar más energizadas. Esta auto-medicación podría terminar en una adicción
psicológica o física de esta clase de sustancias. Sin embrago, la persona que padece un abuso de sustancias, podría
desarrollar una enfermedad mental durante la adicción del abuso de las mismas.
Más allá del orden de aparición, es de suma importancia que se trate tanto la depresión como el abuso de sustancias.
Cuestiones de tratamientos –
En el caso de todas estas sustancias (desde el alcohol hasta el medicamento recetado) es importante destacar que necesitará
comentarle a su doctor la cantidad de sustancias que ingiere. Para poder obtener un beneficio de su tratamiento, tanto usted
como su médico deberán saber si los síntomas se deben a la depresión, al uso de sustancias o a la combinación de ambas. Muchas
personas beben alcohol o usan sustancias para sentirse mejor o para "escaparse de la realidad." Sin embargo, tanto el alcohol
como otras sustancias pueden causar efectos colaterales severos y hasta peligrosos si se los administra con medicamentos antidepresivos.
Si tanto usted como su médico creen que el uso de las sustancias está afectando su depresión, el médico le prohibirá el alcohol
o alguna droga durante la etapa de tratamiento contra la depresión. Si no le resulta demasiado fácil, acuda a otro tipo de ayuda.
Cabe destacar que en el caso que ingiera antidepresivos es de suma importancia que acate las indicaciones del médico referentes al
tratamiento. Si abusa del alcohol o de alguna otra sustancia, es más factible que se retrase el tratamiento contra la depresión.
Además, sabiendo cómo actúan los antidepresivos, no es recomendable usar alcohol ni ninguna otra sustancia.
Un importante componente para abordar el tema del abuso de sustancias durante el tratamiento es la participación en grupos
de auto-ayuda. La Alianza Nacional para el Enfermo Mental ha esquematizado los atributos específicos a tener en cuenta durante
el programa de tratamiento del doble diagnóstico:
- El programa se acerca gradualmente al tratamiento.
- El personal reconoce que la negación es parte hereditaria del problema.
- La abstinencia deberá formar parte del programa no ser un requisito previo.
- Los clientes pueden proceder a su propio paso.
- El personal comunica un entendimiento difícil de combinar con la adicción.
- El personal otorga créditos ante cualquier mérito.
- Existen conexiones para trabajar interactivamente y así obtener apoyo.
- Los clientes tienen la posibilidad de socializar y de participar en actividades recreacionales.
- Los familiares del cliente reciben apoyo e información.
Reincidencia –
Los individuos con doble diagnóstico tienen un alto porcentaje de reincidencia por su condición. Algunas investigaciones
realizadas arrojan que algunos pacientes con problemas mentales y abuso de sustancias tienen el doble de posibilidad de
abandonar el tratamiento de salud mental que aquellos que no han padecido el abuso de sustancias.
Es de suma importancia que este tipo de individuos encuentre un grupo interactivo de apoyo que esté familiarizado con
ambas condiciones. No existe la cura rápida y los pacientes deberán informarse y actualizarse así como prestar atención a
los cambios y a la respuesta de su cuerpo.
Estrategias Útiles -
- Aprenda todo lo que pueda acerca de los dos problemas: Desafortunadamente, hay todavía en nuestra
sociedad un estigma fijado a las personas que sufren de una enfermedad mental o que están adictas a las drogas. Ninguna
de estas cosas tiene que ver con la voluntad de la persona. Las investigaciones demuestran que existe un componente
genético en ambos problemas. Aprenda lo más que pueda acerca de estas enfermedades, ofrezca acompañar al miembro de su
familia a sus citas con los médicos y haga preguntas como sea necesario. Controle sus propios juicios y sentimientos
acerca de la enfermedad del miembro de su familia.
- Participe en los planes de tratamiento: Ofrezca participar en el tratamiento del miembro de su
familia y averigüe como puede ayudarlo a alcanzar sus metas. No pierda contacto con la realidad acerca de lo que espera que su
familiar pueda lograr. Cuando establezca las metas, es mejor que esas metas sean pequeñas, realísticas y que todos estén de
acuerdo con ellas.
- Exhorte a su familiar a que siga el tratamiento: Las citas de tratamiento, aunque ayudan
mucho, pueden traer a la menta del enfermo situaciones que no puede o no quiere encarar. Si su familiar está hablando
acerca de dejar el tratamiento, pídale, de una forma impulsiva, que no lo haga. Sugiera que hable con su terapeuta acerca
de sus problemas inmediatamente.
- Exhorte a su familiar a que tome las medicinas que le han recetado: Se ha demostrado que
las enfermedades mentales más serias tienen un componente genético. Las medicinas son generalmente la base del tratamiento.
El pensar que su ser querido es débil o el aconsejarle que no tome sus medicinas es llevarlo hasta un desastre. En lugar de
eso, apóyelo para que tome sus medicinas en la forma en que fueron recetadas. Si tiene alguna preocupación acerca de las
medicinas, pídale a su familiar si puede acompañarlo a su próxima visita al médico y hable con el médico acerca de
sus preocupaciones.
- No afecte negativamente el progreso de su familiar: Es muy posible que una de las metas de
su familiar sea abstenerse de tomar bebidas alcohólicas y usar drogas. No lo tiente tomando bebidas alcohólicas o usando drogas
en frente de él. Si vive con usted, no tenga bebidas alcohólicas en la casa.
- Si el miembro de su familia no está en tratamiento, exhórtelo a que busque un tratamiento profesional:
Algunas veces es necesario que ocurra una crisis antes de que una persona acepte ayuda. Si su familiar está rechazando cualquier tipo
de ayuda, lo mejor que puede hacer es buscar ayuda para usted mismo. Asista a reuniones de grupos de apoyo en su comunidad o vea a un
psicólogo o terapeuta adiestrado. Determine lo que puede hacer usted mismo para cuidarse, en vista de las circunstancias existentes
en su familia.
- No tolere la violencia ni el abuso: El hecho de que un miembro de la familia esté luchando
con estas enfermedades no le da ningún derecho ni excusa para abusar de usted verbalmente o físicamente. Informe a la persona
el tipo de conducta que usted no tolerará y establezca límites. Si la persona está viviendo con usted y hay problemas, considere
hacer otros arreglos.
- Aprenda las señales de advertencia del suicidio: Tome todas las amenazas de suicidio muy
seriamente. Si está preocupado acerca de su familiar, llame a su terapeuta o al médico inmediatamente o apoye al familiar
para que él mismo haga la llamada. Si se necesita una acción urgente, llame al 911 o lleve al familiar a la sala de
emergencias de un hospital. Procure ayuda de otros miembros de la familia y de los amigos. Dígale al familiar que él o ella
es muy importante para usted y asegúrele que puede obtener la ayuda necesaria.
- No lo haga usted solo: Envuelva a otros miembros de la familia, amigos y miembros del clero.
Tome ventaja de los recursos de la comunidad que puedan estar a su disposición. Visite los sitios apropiados en la
Internet y/o llame a su hospital para encontrar grupos de apoyo en su área. Si cree que necesita más apoyo todavía, busque
los servicios de un terapeuta.
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